O P I N I O N
La validez de la grabaciones telefónicas.
Por Mario Javier Sánchez de la Torre
Independientemente de que la grabación y posterior difusión de las conversaciones telefónicas carecen de validez ante las autoridades correspondientes, si previamente no fue autorizada la citada acción por un Juez Federal, el objetivo con que se ordenan y llevan a cabo éstas siempre se cumple.
Tal es el caso de las pláticas que desde el pasado miércoles dio a conocer a nivel nacional en su noticiario de televisión el periodista Joaquín López Dóriga, con relación al arreglo entre algunos laboratorios médicos y supuestamente trabajadores del quebrado Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), sobre una de las múltiples licitaciones que en ese momento estaba a punto de publicar la Institución para el conocimiento de los interesados, por un total nada despreciable de 80 millones de pesos.
En las citadas conversaciones entre los personajes en cuestión, es innegable que el punto principal a tratar es sobre el porcentaje o en otras palabras “el diezmo” -que en este caso era del 5 por ciento- para que la licitación en cuestión saliera, como dicen los que afortunadamente viven del presupuesto, en tiempo y forma.
El que estos diálogos telefónicos salieran a la luz pública definitivamente tiene importancia, aunque desde el punto de vista legal posiblemente no puedan ser utilizadas. Pues la importancia está en haber dado a conocer a la OPINIÓN pública nacional, algo que lamentablemente ya era del conocimiento de la sociedad mexicana: la corrupción que se vive en el IMSS. Sólo que en este caso, como ha sucedido en otras pláticas telefónicas que han sido grabadas ilegalmente y posteriormente difundidas en este país, aunque no se ha podido actuar desde el punto de vista legal, uno de los objetivos con que se hacen, si se ha cumplido, que es el mostrar ante la sociedad mexicana la verdadera personalidad de los involucrados.
Personalidades que en la mayoría de estos casos muestran ha servidores públicos que en lugar de cumplir con la función para la que están y en algunos casos han protestado solemnemente hacerlo, cuando ya están en el poder lo único que hacen es servirse de éste y del pueblo al que le deben todo. Mostrando una miserable pobreza espiritual y por consecuencia una falta de ética en todos sentidos.
Por el momento no sabemos hasta donde se llegue en estas investigaciones que ya el Presidente de México ha ordenado al respecto, si es que éstas se continúan, pues lamentablemente en esta nación cuando en delitos de cualquier magnitud intervienen personajes de la vida pública, éstos nunca llegan a aclararse. Hasta el lunes. opinionmarioj@live.com.mx
Tal es el caso de las pláticas que desde el pasado miércoles dio a conocer a nivel nacional en su noticiario de televisión el periodista Joaquín López Dóriga, con relación al arreglo entre algunos laboratorios médicos y supuestamente trabajadores del quebrado Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), sobre una de las múltiples licitaciones que en ese momento estaba a punto de publicar la Institución para el conocimiento de los interesados, por un total nada despreciable de 80 millones de pesos.
En las citadas conversaciones entre los personajes en cuestión, es innegable que el punto principal a tratar es sobre el porcentaje o en otras palabras “el diezmo” -que en este caso era del 5 por ciento- para que la licitación en cuestión saliera, como dicen los que afortunadamente viven del presupuesto, en tiempo y forma.
El que estos diálogos telefónicos salieran a la luz pública definitivamente tiene importancia, aunque desde el punto de vista legal posiblemente no puedan ser utilizadas. Pues la importancia está en haber dado a conocer a la OPINIÓN pública nacional, algo que lamentablemente ya era del conocimiento de la sociedad mexicana: la corrupción que se vive en el IMSS. Sólo que en este caso, como ha sucedido en otras pláticas telefónicas que han sido grabadas ilegalmente y posteriormente difundidas en este país, aunque no se ha podido actuar desde el punto de vista legal, uno de los objetivos con que se hacen, si se ha cumplido, que es el mostrar ante la sociedad mexicana la verdadera personalidad de los involucrados.
Personalidades que en la mayoría de estos casos muestran ha servidores públicos que en lugar de cumplir con la función para la que están y en algunos casos han protestado solemnemente hacerlo, cuando ya están en el poder lo único que hacen es servirse de éste y del pueblo al que le deben todo. Mostrando una miserable pobreza espiritual y por consecuencia una falta de ética en todos sentidos.
Por el momento no sabemos hasta donde se llegue en estas investigaciones que ya el Presidente de México ha ordenado al respecto, si es que éstas se continúan, pues lamentablemente en esta nación cuando en delitos de cualquier magnitud intervienen personajes de la vida pública, éstos nunca llegan a aclararse. Hasta el lunes. opinionmarioj@live.com.mx
No hay comentarios:
Publicar un comentario