miércoles, 27 de octubre de 2010

O P I N I O N

El maestro y legislador González Arroyo.

Por Mario Javier Sánchez de la Torre

Uno de los sectores de la clase política mexicana que se ha ganado a pulso el repudio de todos los sectores sociales del país, es sin lugar a dudas el de los diputados, tanto locales como federales. Los motivos sobran, bástenos citar como ejemplo el comportamiento que han venido teniendo no solo durante el presente sexenio, sino también desde los anteriores, siendo lo de mayor importancia su falta de productividad legislativa.
Falta de productividad que puede deberse a varios factores entre los cuales destacamos dos: por un lado al privilegiar los intereses personales y de su partido y por el otro, la falta de capacidad por su baja escolaridad para poder dedicarse al análisis y elaboración de leyes. Casos los dos que al final de cuentas perjudican en grandemente al país y a todos los que aquí vivimos.
Pero como en todo, para fortuna nuestra también en este importante sector de la política nacional y estatal hay sus excepciones. Me refiero a aquellos legisladores tanto federales como estatales que sí saben en qué consiste el trabajo legislativo, aunque ocupen una curul por primera vez y por consecuencia puedan dedicarse a sacar adelante la función de representantes populares, pues su experiencia laboral y política dentro del sector a que pertenecen se los permite.
Tal es el caso de algunos de los integrantes de la saliente LXI Legislatura del Estado de Veracruz, entre los cuales se ha hecho notar por la preocupación que ha mostrado tanto por su trabajo legislativo, como también por apoyar al sector que pertenece - el magisterio- el maestro Fernando González Arroyo.
Diputado del Partido Revolucionario Institucional, representante del VIII Distrito Electoral de Veracruz con cabecera en Martínez de la Torre, y que aunque tuvo la oportunidad de contender por la Presidencia Municipal de su distrito, no lo hizo y se dedicó a trabajar a favor de sus representados hasta el último día de su gestión como legislador, que será el próximo 4 de noviembre. Haciendo un lado la conducta chapulinesca que caracteriza a gran parte de los integrantes de las legislaturas estatales.
Así pues tenemos que el también Coordinador del grupo legislativo del Partido Revolucionario Institucional, a últimas fechas, además de atender esta posición, también llevó a cabo un trabajó más para los integrantes del magisterio veracruzano, la prueba de ello está en la Iniciativa de decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Ley de Premios del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, que presentó y que consiste en reformar el artículo 1 y adicionar un Capítulo Sexto, denominado: De las medallas “Carlos A. Carrillo” y “Enrique C. Rébsamen” al Título Primero de la citada legislación.
El motivo es generar certeza jurídica y subsanar la omisión cometida con la abrogación de la Ley 123, al entrar en vigor la Ley de Premios del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave. Con lo que se continua dando lo que se merecen los abnegados maestros veracruzanos. Hasta el viernes. opinionmarioj@live.com.mx

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