jueves, 16 de septiembre de 2010

O P I N I O N

*Con la desgracia humana, no se lucra.

Por Mario Javier Sánchez de la Torre

Una de las acciones más ruines y crueles que puede haber en esta vida es sin lugar a dudas el tratar de lucrar en cualquier aspecto y engañar a aquellos núcleos de población que vivan dentro de lo que se considera por los expertos en economía como pobreza extrema o que por algún hecho de la naturaleza caigan en desgracia.
El sacar provecho de estos núcleos de población es muy fácil, ya que en cualquiera de las dos situaciones citadas, su posición es totalmente de indefensión y por lo tanto de una gran desventaja. Tal es el caso de todos los paisanos y compatriotas que tanto en esta entidad, como en Oaxaca y Tabasco, se están viendo afectados en su patrimonio por las crecientes de los ríos que atraviesan esas tierras del sureste mexicano.
Así tenemos que la semana pasada cuando los caudales de los ríos de estas zonas, tuvieron crecientes como hacía muchos años no los habían tenido, hubo declaraciones en el sentido de que debería detenerse el desfogue de las presas Cerro de Oro y Temascal, que administra la Comisión Nacional del Agua. (CONAGUA).
Declaraciones que se interpretaban, como que las inundaciones se debían al desfogue de estas presas o por lo menos esa intención se interpretaba al leerlas. Situación totalmente falsa, que además de desinformar y confundir a la población que está en una gran desgracia, no abona en nada positivo para nadie y solamente siembra confusión e incertidumbre entre la numerosa población afectada.
La verdad sobre esta lamentable situación la informó la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), en sus comunicados de prensa: 047-10 y 048-10, de fechas 7 y 9 de septiembre del presente año. En los que se informaba: “De no haber existido las presas Cerro de Oro y Temascal, el río Papaloapan hubiera causado afectaciones todavía más devastadoras”. Para continuar así; “Tan sólo del 31 de agosto al 1 de septiembre la presa Cerro de Oro almacenó 104.53 millones de metros cúbicos adicionales. Indispensable seguir el desfogue en las dos presas para evitar daños mayores. Y el segundo informaba: “El sistema de presas Temascal – Cerro de Oro, una obra hidráulica para la seguridad de los habitantes de Veracruz”. –Lo que llovió en 15 días, suficiente para abastecer a 40 millones de personas durante un año.- Con este sistema se protegió a la población de 14 municipios y más de 200 mil hectáreas.
Como un ejemplo de los beneficios que han traído a la zona este sistema de presas, uno de los comunicados recuerda que en la inundación del año de 1944, se registró un gasto de 11 mil metros cúbicos/s, que al bajar sin ningún control afectó una superficie de 470 mil hectáreas y en 1969, ya construida la presa Temascal, se registró un gasto de 6,850 metros cúbicos/s, lo que dio un resultado de 340 mil hectáreas afectadas, un total de 30 mil menos.
Para finalizar así: “El sistema que conforman ambas presas, unidas por el canal denominado Pescaditos, y que por su extensión está considerado como el segundo cuerpo de agua más grande del país, es una infraestructura estratégica que protege de inundaciones una superficie aproximada de 200 mil hectáreas, así como a los pobladores de 14 municipios de la Cuenca Baja del Río Papaloapan”.
Todas estas informaciones que dio a conocer el representante de CONAGUA en el Estado de Veracruz, Víctor Manuel Esparza Pérez, tiene una fundamentación técnica, como debe de ser y no son solo especulaciones con tintes políticos con fines mediáticos. Hasta mañana. opinionmarioj@live.com.mx

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