miércoles, 2 de diciembre de 2009


EL brillante ingeniero
Theurel Cotero.
Por Mario Javier Sánchez de la Torre

El pasado 29 de noviembre del año en curso el eficiente titular de la Secretaría de Comunicaciones del Gobierno del Estado de Veracruz, ingeniero Marcos Theurel Cotero, hizo una más de sus brillantes declaraciones: habrá fuertes sanciones para quienes no respeten señalamientos del puente Murillo Vidal.
Declaración realmente contundente por tratarse de quien la expresó, nada más y nada menos que la máxima autoridad estatal en materia de comunicaciones. El motivo fue que el sábado anterior una camioneta se quedó atorada en el que dijo era un “arco de seguridad”, ya que las dimensiones de este automotor deben haber sido superiores al del mencionado “arco de seguridad”, que seguramente debió estar colocado antes de subir al puente o sobre la subida de éste y que fue lo que posiblemente evitó que sucediera otro accidente en la tan mal hecha obra vial.
Por desgracia para los que vivimos en esta entidad y también para el brillante ingeniero Theurel Cotero, la fama que se ha ganado a pulso y con el sudor de todos los trabajadores de las obras que han estado a su cargo, es muy negativa, pues desde el inicio de la presente administración estatal en todas las obras que ha intervenido las cosas han salido no como debieran. Así tenemos como dos de los múltiples ejemplos que hay las siguientes: el famoso por mal terminado y estorboso, denominado pomposamente “distribuidor araucarias”. El cual es el ejemplo claro de lo que no se debe hacer, ya que la solución al problema de circulación que en ese crucero se presentaba, hubiera sido muy sencillo solucionarla con un puente, ya sea sobre Lázaro Cárdenas o Araucarias. Obra que se hubiera terminado en menos tiempo y con menos recursos y sí hubiera evitado el uso de semáforos, que era una de las cosas que se pretendían. Pero lo único que se logró fue complicar más la circulación en el lugar y convertirlo en alberca cada vez que llueve. En lo que respecta a la otra obra que puede servir como ejemplo, bástenos citar el puente que se está construyendo en el crucero de Lázaro Cárdenas y Chedraui Caram, hasta la fecha no hay para cuando se termine, por lo que lo relativo al funcionamiento está en veremos.
Así pues las experiencias que en materia de construcción nos ha mostrado este desprestigiado servidor público. Pero independientemente de lo anterior, después del accidente ocurrido en el puente Murillo Vidal, estábamos seguros que durante la reparación lo mal hecho de la obra se iba a corregir, pero lamentablemente no fue así. Y lo ocurrido a la camioneta que quedó atorada en el “arco de seguridad”, es una muestra de ello. Por lo que la pregunta es ¿Cómo es posible que de un carril de alta velocidad, se les de salida a los automotores hacia un puente que además presenta una curva de más o menos 45 grados y sin peralte alguno? Por más que se quieran evitar accidentes, la velocidad que traen los vehículos en esta carretera, no les permite al cambiar del carril de alta, al de baja, leer con la distancia y tiempo adecuado el señalamiento que exista, en el caso de que así sea y por ello sucede lo que ya conocemos. El puente Murillo Vidal debe tener un carril de desaceleración que salga del lado derecho de la avenida Lázaro Cárdenas y posteriormente subir y dar la vuelta la izquierda para bajar en la avenida que lleva su nombre. Por lo que ¿Quién debe pagar no solo la multa, sino también los desperfectos de todos los accidentes que están sucediendo ahí? Hasta mañana. opinionmarioj@live.com.mx

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